jueves, 2 de mayo de 2013
Vidas paralelas
Un cigarro de contrabando Lucky Strike se consume en mi mano dando botes según tecleo. "Golpe de suerte", qué ironía. Lo apago y estrujo, destrozando lo que queda de él sobre los restos de sus iguales. De fondo, la TV sin volumen muestra imágenes de locura. Las noticias. Reflexiono. Silencio que transmite lo mismo: silencio ante tanta injusticia. El grito más alto no es más que eso para quien no quiere oír. Profundizo. Parece que la ironía está en todas partes, que el destino es un sarcástico y un cabrón. Y mientras pasan los minutos, me doy cuenta de que se me está yendo el día y no he estudiado. El tiempo... no hay cosa más relativa. Lo único que sé es que él jamás se detiene. Pero nosotros sí. Lo hago cada día, cada hora. Sin embargo, cuando "paro" he vivido mucho más tiempo imaginariamente que el real. Siempre le saco una grandísima ventaja. Ahora mismo acabo de hacerlo, mientras escribo esto me he imaginado en un parque pensando, imaginando otra vida en otro lugar más cálido y ahí en ese pensamiento he pasado quizá una vida entera. Como en una isla, con su modo de vida, con mi lucha para sobrevivir, las tormentas y las hogueras que me calientan el cuerpo y el alma. He pasado años ahí, solamente en cinco minutos. Pero lo olvido o lo intento, porque si no, me volvería loco, aunque siempre quedan restos. Y esos restos se quedan en mí, solo en mí.
Hace no mucho leí, aunque ya lo sabía, que la calidad de un recuerdo (lo que perdura y la fidelidad a cómo fué en realidad) es proporcional a la carga emocional que uno tenía cuando sucedió. Doy fé. Creo además que eso sucede también con la imaginación. Tan relativo es el tiempo... dedicas a una persona diez minutos hablando. Y en secreto le has dedicado una vida. O muchas vidas. Que no son reales, pero estoy seguro que todo ese "tiempo" imaginario queda dentro de uno mismo. Nunca será descubierto, ni disfrutado, no será compartido, pero ahí está. Eso sí, el tiempo de verdad sigue adelante, por mucha ventaja que pueda sacarle, él continúa y de vez en cuando me doy cuenta de que han pasado meses y años, y quizá haya quien me recuerde solo por los momentos; y a mí a veces me gustaría decir "te dediqué muchas vidas". [Ben/Mal]dita imaginación, [ben/mal]dita memoria.
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