sábado, 1 de junio de 2013
Donde nos quedamos
La inspiración se me cae por las escaleras del desconsuelo haciéndose pedazos, dejando cachos de mí en cada peldaño. "¿Dónde estás Jon?" me pregunto, "Déjame en paz, estoy soñando, no quiero tus brotes de lucidez, no quiero su cobarde y equivocado razonar, no quiero un mundo que no me comprende ni entiendo, déjame solo, yo creo mi universo que es real y es lo de fuera lo que es falso, lo que no se entiende, lo que no funciona" me respondo.
Y la luz que emana sin remedio es mutilada por las cortinas de la incomprensión ajena, muda y distante pero anhelante como la chica impuntual que observo en el andén mientras mi tren se aleja, como el viajero exhausto que vuelve a donde su hogar se quema y la niña juega con el encendedor descubriendo el fuego, ese que sus ojos reflejan. Los haces de luz, filtrados, transporte de verdades puras, que dejan entrever lo que sé, lo que no puedes ver. ¿Serán tus ojos y sus pupilas tardías en cerrarse las que te ciegan? ¿Será tu fe manchada por el tiempo y aquellos infiernos disfrazados de cielo azul que te quemaron? ¿O será el destino que no es más que un niño jugando con sus muñecos que nos juntó y me obnubiló y en sus rabietas nos retrasa el buen final? ¿Dónde estoy? Y tú... ¿Dónde estás .... ?
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